Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza sólo tuvo un sentido
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron
"Ramon Budiño" - Mario Benedetti
No he descubierto nada. El mundo no se ha revelado.
Esta noche una epifanía no me ha gritado.
Nada.
Si tuviera que decir algo coherente, diría que soy una mentira. Que eso de la fortaleza no existe.
Que me resiento conmigo, me detesto algunos minutos, horas a veces. Todo depende con cuánta fuerza te piense.
Con cuán poca fuerza me rehuse a pensarte.
Suele ser poca. Quiero caer y no quiero.
El abismo, succiona, llama.
Sé que terminaré cayendo.
Pero qué demonios, ya no sé qué más puedo perder de mi.
Y aquí pensando, que mi alma se iría al infierno en todas las religiones.
¿Aguantar? Cuál es la señal que dice: sigue. Y cuál se diferencia de esa señal de: Huye.
Ver, ser un pendejo como meta en la vida, aparentemente.
Porque no se aprende, a veces, ni de los errores propios.
Hasta el choque con la pared.
Y el "auch" después
Se despide...
Calipope
Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
sería semejante a nuestra breve
presoledad.
"Soledades" Mario Benedetti
No hay comentarios:
Publicar un comentario